Los investigadores examinaron empresas que utilizaban el modelo "100:80:100", en el que los empleados reciben el salario íntegro por horas reducidas manteniendo la productividad. Los participantes informaron de beneficios tanto en el trabajo como en la vida personal. La investigación examinó a los primeros adoptantes del modelo de semana laboral de cuatro días en empresas australianas mediante entrevistas con responsables de la toma de decisiones.
Créditos: Unsplash; Autor: Marten Bjork;
La investigación examinó a los primeros adoptantes del modelo de semana laboral de cuatro días en empresas australianas mediante entrevistas con responsables de la toma de decisiones. El estudio concluyó que el éxito de la implantación dependía de una planificación clara, de la comunicación y del apoyo de la dirección. Los investigadores descubrieron que no era necesario un aumento del 25% en la productividad horaria para mantener los niveles de rendimiento, mientras que unos límites claramente definidos entre la vida laboral y personal contribuían a reducir el agotamiento y mejorar el bienestar de los empleados.









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