"Nuestro deseo es el mismo que el de los trabajadores, tener una AIMA más fuerte que sea un servicio de referencia en la administración portuguesa", afirmó el Subsecretario de Estado de Presidencia e Inmigración, en declaraciones a los periodistas en reacción a la huelga de cuatro días que comenzó el 1 de junio.
En su intervención al margen de la conferencia "El Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea", Rui Armindo Freitas recordó que el Gobierno recibió AIMA "hace dos años, carente de tamaño y recursos" y que, desde entonces, ha venido desarrollando medidas para atender algunas de las reivindicaciones de los trabajadores.
Sin embargo, hay un punto de discordia: la creación de una carrera profesional específica, que es uno de los principales motivos por los que el Sindicato de Técnicos de Migraciones convocó cuatro días de huelga.
"El sindicato tiene una interpretación particular. AIMA tiene un servicio debidamente organizado, y es en este marco en el que está funcionando y ha tenido éxito, aunque con limitaciones que lamentamos, pero que son el resultado de una explosión de la demanda de servicios", dijo.
En declaraciones a los periodistas, elogió el trabajo de los empleados de AIMA, recordando que el año pasado realizaron aproximadamente 800.000 servicios administrativos, más de 300.000 servicios informativos y atendieron "más de un millón de llamadas telefónicas".
En cuanto a la falta de personal, mencionó el proceso de reestructuración en marcha, que ha llevado a la apertura de "varias oposiciones" y está "cada vez más reforzado." La plantilla ya se ha "incrementado en un 10%", y prometió que este año se reforzará de nuevo.
"Este es un camino que se está recorriendo desde una estructura recibida hace dos años, carente de tamaño y recursos, y en la que se está trabajando todos los días", para convertirse en "un servicio de referencia en la Administración Pública portuguesa", dijo al margen de la conferencia en la Universidad Autónoma de Lisboa.
La huelga continuará los días 2, 3 y 5 de junio por la mejora de las condiciones de trabajo y del funcionamiento del servicio, que es "incapaz de dar una respuesta rápida a los procesos de regularización", explicó a la agencia Lusa Manuela Niza, presidenta del Sindicato de Técnicos de Migraciones.
La representante sindical describió una situación en la que los servicios carecen de personal suficiente, y los que aún trabajan en ellos están "agotados y desmotivados".
Además, añadió, las condiciones de trabajo "son miserables": Hay puntos de servicio "sin agua que suministrar a los usuarios ni a los empleados"; otros en los que "la gente se muere de frío y de calor"; puntos con "techos que se derrumban"; y otros en los que no hay ordenadores para trabajar.
Sobre la falta de ordenadores, el secretario de Estado dijo: "También se está realizando una importante inversión en informatización."
El sindicato también pide al menos dos meses de formación inicial para quienes se incorporan por primera vez a AIMA, para prepararles en el manejo de situaciones y que "no se produzcan situaciones totalmente inhumanas."
"Somos una institución pública, y lo que queremos es una agencia que funcione y no nos avergüence por los casos que aparecen en los medios de comunicación, fruto de la falta de formación y de gestión dentro de esta institución", acusó.








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