En un comunicado de prensa, Savills revela que el estudio, «integrado en el programa Impacts, analiza qué ciudades están mejor posicionadas para atraer y retener talento cualificado».

Lisboa ocupa el puesto 19 en una clasificación encabezada por Londres, Nueva York y Singapur, que «encabezan la clasificación y siguen siendo los principales centros mundiales de toma de decisiones, capital y talento». Sin embargo, según el mismo estudio, «el panorama empresarial está cambiando».

Según Savills, las empresas «eligen primero los mercados en los que encuentran el talento adecuado para su estrategia. Solo entonces definen dónde instalar sus equipos y oficinas».

Oportunidades en más ciudades

Así, «surgen oportunidades para un abanico más amplio de ciudades. Mercados como Toronto, Madrid o Berlín están ganando terreno en modelos de doble centro o como alternativas a las grandes metrópolis, al combinar talento cualificado con costes operativos más competitivos», reza el comunicado.

La posición de Lisboa

Savills señala que Lisboa se consolida en este equilibrio, combinando «talento cualificado, costes competitivos y calidad de vida, situándose a la altura de ciudades como Kuala Lumpur y Bengaluru». De este modo, Lisboa está «en el punto de mira de las empresas que buscan expandir o reubicar sus operaciones en los sectores de servicios y tecnología».

En cuanto a Portugal, el Global Talent Cities Index 2026 refuerza «la posición de Lisboa como destino relevante para las empresas internacionales». La ciudad se beneficia de una mano de obra joven y cualificada, un ecosistema en expansión de empresas tecnológicas y de servicios, y una imagen positiva entre el talento extranjero. Estos factores consolidan su papel como plataforma de conexión entre Europa, África y América Latina, con un impacto directo en las estrategias de ocupación de oficinas».

Otras ciudades

El estudio también destaca otras ciudades «en las que la calidad de vida es fundamental para atraer y retener el talento, como Melbourne, Copenhague o Montreal». Allí, las empresas «encuentran ciudades más equilibradas, con costes más bajos que en las grandes metrópolis y preparadas para acoger a equipos altamente cualificados».

Opinión de los expertos

Según Sarah Brooks, directora adjunta de Savills World Research, actualmente «está surgiendo una nueva geografía corporativa. Los grandes centros globales siguen siendo cruciales, pero cada vez más forman parte de redes de oficinas más amplias que respaldan el crecimiento, facilitan el acceso al talento y mejoran la eficiencia en los costes».

Por su parte, Michelle Needles, directora global de Soluciones Empresariales en Global Occupier Services de Savills, refuerza la idea de que «la relación tradicional entre los trabajadores y los puestos de trabajo se ha invertido». La experta añade que las empresas «cada vez se alejan más de pedir a sus empleados que se trasladen y, en su lugar, se están instalando allí donde ya se encuentra el talento y donde este quiere seguir viviendo, dando menos prioridad a los mercados saturados de competidores y empezando a considerar ubicaciones que aún están relativamente inexploradas».

Según Frederico Leitão de Sousa, director de oficinas de Savills Portugal, también citado en el comunicado de prensa, «los resultados de este índice confirman lo que hemos venido observando en el mercado de oficinas de Lisboa. Tras varios años de intensa actividad, marcados por la llegada de nuevas empresas y un aumento de la ocupación, la ciudad se está consolidando como un destino líder para las operaciones internacionales. Lisboa combina tres factores decisivos para las empresas: talento cualificado, costes competitivos y una calidad de vida que influye cada vez más en las decisiones de los profesionales. Es esta combinación la que hace que el mercado resulte especialmente atractivo para invertir y crear nuevos equipos. Al mismo tiempo, se está haciendo evidente una diversificación de las estrategias de ubicación, ya que cada vez más empresas se plantean otras ciudades portuguesas que ofrecen condiciones similares y margen para crecer. Lisboa sigue liderando, pero el interés de las empresas por otras ciudades portuguesas es una señal de que Portugal está ganando terreno en las decisiones sobre dónde crecer y establecer operaciones».