Levantarse de la cama después de una mala noche de sueño puede resultar a veces muy difícil y hacer que el día que tienes por delante te parezca muy abrumador.

Sin embargo, una noche de insomnio no tiene por qué condicionar todo el día.

«Se trata de gestionar y ajustar el resto del día para que eso no acabe afectando al resto de aspectos», afirma Simon Alexander Ong, coach personal y autor de *Energize: Make the Most of Every Moment*.

Tanto si te has quedado hasta tarde viendo el Mundial como si te ha costado dormir por culpa del calor durante la ola de calor, aquí tienes 10 consejos sencillos que te ayudarán a recuperar la energía al día siguiente de una mala noche de sueño…

1. Expónte a la luz solar tanto como sea posible

La luz solar es un excelente estimulante natural de la energía, así que levántate de la cama y abre las cortinas enseguida para que la luz inunde tu dormitorio.

«Deja que la luz solar penetre en tu organismo saliendo un poco más al aire libre hoy, en lugar de quedarte sentado en tu escritorio todo el día», recomienda Ong. «Exponer tu cuerpo a la luz solar te ayudará a recuperar parte de la energía que has perdido».

Créditos: PA;

2. Mueve el cuerpo

«Estar sentado en una silla todo el día probablemente te hará sentir aún más cansado, así que levantarte y hacer algún movimiento sencillo puede ayudarte», afirma Ong. «El movimiento ayuda a que la sangre circule, aumenta nuestros niveles de endorfinas y es una de las mejores fuentes de energía.

«Cuando gastas energía realizando cualquier tipo de actividad física, como un paseo a la hora del almuerzo, siempre volverás sintiéndote renovado».

3. Tómate descansos

Sé amable contigo mismo y tómate descansos cuando los necesites.

«Recuerda que el trabajo y el descanso son compañeros del mismo equipo», afirma Ong. «Por supuesto que hoy tendrás que sacar adelante algo de trabajo, pero intenta también pasar algo de tiempo lejos de tu escritorio.

«Muchos inventores y emprendedores extraordinarios se han tomado descansos significativos a lo largo del día para pasar tiempo al aire libre, en la naturaleza, y han vuelto a su escritorio rebosantes de ideas. Recuerda que la creatividad puede potenciarse desconectando durante un breve periodo de tiempo».

4. Simplifica tu lista de tareas

Establece algunas tareas imprescindibles para centrar tu atención al máximo.

«Una mala noche de sueño puede tener un impacto significativo en tu energía mental, tu atención y tus niveles de concentración, así que te recomendaría reducir tu lista de tareas pendientes», sugiere Ong.

«No intentes ampliarla demasiado. Establece una o dos tareas imprescindibles para el día y todo lo demás puede ser un extra».

5. Reserva tiempo en tu agenda

«Reserva un espacio de 30 minutos o una hora en tu agenda para centrarte en tu tarea más importante», recomienda Ong. «Esto te ayudará a evitar cualquier otra posible distracción, a establecer un límite y a disponer de tiempo para completar esa tarea clave imprescindible».

6. Haz que las cosas sean divertidas

«Piensa en qué puedes hacer hoy para que tus tareas y tu trabajo sean un poco más divertidos y agradables, teniendo en cuenta que tienes menos energía», sugiere Ong. «Por ejemplo, si hoy tienes una reunión con un par de compañeros, ¿por qué no sugieres celebrarla al aire libre?».

7. Aplaza las decisiones importantes

«Plantéate posponer cualquier decisión importante hasta un día en el que estés un poco más descansado, para gestionar mejor tu energía mental y evitar que te agote aún más», recomienda Ong.

Créditos: PA;

8. Evita las conversaciones difíciles

«Si has dormido menos y estás un poco más agotado físicamente, es más probable que te muestres un poco más reactivo, así que intenta evitar cualquier conversación difícil hoy», aconseja Ong.

«No vas a tener tanta paciencia como la que tendrías un día en el que estuvieras bien descansado, así que deja estas conversaciones para otro momento».

9. Adapta tu rutina

«Intenta mantener tus hábitos y tu rutina habituales, pero quizá bajando un poco el ritmo», sugiere Ong. «Por ejemplo, si normalmente vas al gimnasio una hora cada mañana, quizá hoy puedas reducirlo a una sesión de 20 minutos, o dar un paseo de 15 minutos en su lugar.

«De esta forma, seguirás realizando la actividad, pero serás más comprensivo contigo mismo al moderar la intensidad».

10. Deja de hacer comentarios constantes sobre tu cansancio

«Cuanto más te centres en algo que no puedes controlar ni cambiar, más impotente te sentirás. Por lo tanto, decir cosas como “Hoy estoy agotado” o “Este día va a ser un desastre” te impedirá hacer nada productivo», afirma Ong.

«Sin embargo, si aceptas que hoy va a ser un día un poco más tranquilo y centras tu atención en lo que sí puedes lograr, eso te ayudará a sentirte con la fuerza necesaria para pasar a la acción. Céntrate en las soluciones en lugar de en el problema en sí».