Ocho años después, un periodo marcado por constantes cambios legislativos y un profundo cambio en la percepción pública del turismo, esta colaboración ha dado un nuevo paso adelante con la presentación de una innovadora herramienta digital.

Al permitir al ayuntamiento supervisar y controlar directamente los anuncios de alquileres a corto plazo publicados en la plataforma, esta herramienta aporta una dimensión tecnológica a la colaboración.

En este contexto, y en paralelo al debate sobre la orientación futura del sector, se celebró la conferencia «City Gates – El futuro del turismo inteligente y sostenible». Organizado conjuntamente por el ayuntamiento, Airbnb y el periódico ECO, el evento tuvo como objetivo analizar cómo conciliar el crecimiento económico con las necesidades de vivienda, la movilidad y la calidad de vida de los residentes.

Sesión inaugural

Durante la sesión inaugural, Hugo Beirão Rodrigues, concejal de Turismo e Internacionalización del Ayuntamiento de Oporto, contextualizó el paradigma actual basándose en el informe «Tendencias y políticas turísticas 2026» de la OCDE.

Reiteró el llamamiento del comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo a un cambio urgente, pasando de la mera promoción turística a una gestión activa de los destinos.

El concejal subrayó la vitalidad económica del sector con cifras llamativas: en los primeros cuatro meses de 2026, Oporto acogió a aproximadamente 870 000 visitantes y registró casi dos millones de pernoctaciones, lo que supone un aumento del 6 %.

Esto generó unos ingresos por alojamiento superiores a 126 millones de euros, a los que se suman más de 218 millones de euros en gasto de los visitantes extranjeros mediante tarjetas bancarias.

Diversificación progresiva

Además, destacó la diversificación progresiva de los mercados emisores, con un crecimiento de las llegadas procedentes de países como Corea del Sur, China, Australia, Irlanda y Polonia, lo que reduce la dependencia de los mercados tradicionales.

Sin embargo, Hugo Beirão Rodrigues advirtió de que el crecimiento conlleva mayores responsabilidades, argumentando que los responsables públicos deben actuar basándose en datos y en el seguimiento, partiendo de la premisa de que una ciudad que deje de funcionar para sus residentes perderá inevitablemente su atractivo para los visitantes.

El debate continuó con una intervención incisiva del exsecretario de Estado de Turismo, Adolfo Mesquita Nunes, quien criticó que las políticas públicas suelen verse condicionadas por eslóganes políticos y percepciones infundadas, en lugar de basarse en datos científicos.

Turismo excesivo

El exfuncionario se mostró en desacuerdo con el término «turismo excesivo», descartándolo como un concepto vacío utilizado meramente para convertir al sector en chivo expiatorio de problemas urbanos complejos, dado que es imposible definir o controlar el número de visitantes con absoluta precisión en una economía abierta y libre.

Mesquita Nunes también se burló de la idea de que las ciudades solo deberían atraer a turistas con alto poder adquisitivo, señalando la contradicción de desearlos por los ingresos que generan y, al mismo tiempo, rechazarlos por hacer subir los precios locales. Desde una perspectiva global, señaló que el aumento del turismo mundial refleja directamente el éxito en la lucha contra la pobreza, ya que permite que más personas puedan permitirse viajar.

Adolfo Mesquita Nunes también abordó la crisis de la vivienda, rechazando la idea de que los alquileres a corto plazo sean su principal causa. En su opinión, los datos muestran que el impacto de los alquileres a corto plazo en esta cuestión es significativamente menor de lo que se afirma; más bien, la crisis de la vivienda se deriva de décadas de construcción insuficiente, procesos de concesión de licencias lentos, falta de vivienda pública y fallos crónicos en las redes de transporte y accesibilidad que, de otro modo, permitirían a la población establecerse fuera del centro de la ciudad.

El exfuncionario elogió a Oporto por ser una de las ciudades que mejor ha sabido regular los alquileres a corto plazo con un enfoque matizado y detallado, adaptando las normas a la realidad específica de cada barrio en lugar de imponer prohibiciones generales.

La autenticidad de los centros históricos

Además, advirtió contra la idealización de la «autenticidad» de los centros históricos del pasado, señalando que dicha «autenticidad» a menudo enmascaraba la pobreza extrema, los edificios en ruinas y el abandono urbano.

También recordó que la creación del marco legal para los alquileres a corto plazo durante su mandato tenía por objeto sacar esta actividad de la economía informal, lo que permite hoy en día a los ayuntamientos supervisarla y regularla de forma estricta.

Las perspectivas de los sectores privado y tecnológico fueron presentadas por Jaime Rodríguez de Santiago, director general de Servicios de Marketing de Airbnb para España y Portugal.

Comenzó recordando los humildes orígenes de la empresa en 2007, antes de que se convirtiera en una red global con más de nueve millones de anuncios. Compartió datos que ponían de manifiesto una tendencia hacia la descentralización del turismo en Europa: en 2018, las grandes ciudades concentraban la mitad de todas las pernoctaciones en alquileres a corto plazo, una cuota que se redujo al 45 % en 2023.

En Portugal, este fenómeno supuso que los huéspedes que utilizaban la plataforma viajaran a más de 300 destinos nacionales distintos, lo que extendió los beneficios económicos a regiones del interior como Trás-os-Montes y el Alentejo.

Rodríguez destacó que aproximadamente el 43 % de los huéspedes admitieron que nunca habrían visitado ciertos barrios periféricos de Oporto si no se hubieran alojado allí, lo que benefició directamente a los comercios y restaurantes locales.

El director general concluyó que los ocho años de colaboración con Oporto demuestran que la cooperación regulada entre las plataformas y el gobierno local arroja resultados positivos para todas las partes implicadas.

La conferencia también contó con una mesa redonda titulada «Gobernanza turística: equilibrio entre crecimiento y cohesión».

Moderada por Diogo Agostinho, director de operaciones de ECO, la mesa redonda reunió a Hugo Beirão Rodrigues, Luís Pedro Martins (presidente del Consejo de Turismo de Oporto y el Norte de Portugal), y Nuno Trigo (vicepresidente de ALEP) para debatir sobre el uso de los datos en la regulación y el equilibrio socioeconómico en la región del Norte.

El acto concluyó con las palabras del secretario de Estado de Turismo, Comercio y Servicios, Pedro Machado, quien señaló que la inteligencia artificial, la resiliencia ante el cambio climático, la cooperación interinstitucional y el análisis detallado de datos son los pilares estructurales para garantizar la competitividad futura del turismo en Portugal.