Investigadores de la Universidad de Viena descubrieron que las expresiones de alegría activaban regiones cerebrales relacionadas con la recompensa, mientras que los rostros que mostraban miedo, ira o tristeza no producían la misma respuesta. Los resultados sugieren que los perros atribuyen un significado emocional a las sonrisas humanas y distinguen entre las distintas expresiones faciales.

Créditos: Imagen facilitada;

Los investigadores también observaron patrones de actividad cerebral que indican que los perros pueden diferenciar entre el miedo, la ira y la tristeza. La autora principal, Laura Cuaya, afirmó que este estudio es la primera prueba obtenida mediante escáner cerebral que demuestra que los rostros humanos felices tienen un significado emocional para los perros. El equipo tiene previsto realizar más investigaciones para comparar cómo responden los cerebros humanos y caninos a las mismas señales emocionales.