Desarrollada por Merck & Co y Moderna, la vacuna se probó junto con un fármaco de inmunoterapia en un ensayo de fase III con 1.000 participantes. Mediante la tecnología del ARNm, el tratamiento actúa sobre las células cancerosas basándose en el ADN tumoral de los pacientes. Los resultados preliminares sugieren que los pacientes permanecieron libres de cáncer durante más tiempo.

El director ejecutivo de Moderna, Stéphane Bancel, calificó los resultados como un «momento decisivo» para la investigación sobre el cáncer, mientras que el profesor asociado de Oxford, Lennard Lee, los describió como un «hito». El director de oncología del NHS de Inglaterra, Peter Johnson, también calificó los hallazgos como un avance importante. Los desarrolladores no han revelado cuánto tiempo prolongó la vacuna el periodo sin cáncer de los pacientes durante el ensayo clínico.