El teletrabajo en Portugal está configurando el futuro del trabajo e impulsando la transformación urbana, y parece que ha llegado para quedarse. Este modelo de trabajo se ha establecido firmemente como un activo estratégico, desempeñando un papel clave en la gestión del talento, el mercado laboral y la dinámica inmobiliaria.
Estos datos proceden del estudio "Teletrabajo en Portugal: Retos y oportunidades de futuro". Realizado conjuntamente por Gi Group Holding y Worx Real Estate Consultants, el informe recientemente publicado muestra que el 21,8% de la población empleada de Portugal trabaja actualmente a distancia.
El estudio, basado en una encuesta a empresas de múltiples sectores, identifica como principales beneficios del teletrabajo la mejora del equilibrio entre la vida laboral y personal (92%) y la mayor facilidad para atraer y retener talento (84%). Por otro lado, entre los retos se encuentran las dificultades para integrar a nuevos empleados (76%) y un impacto negativo en la cultura organizativa (69%).
Otro dato clave es la creciente demanda de espacios de coworking y oficinas flexibles, que se prevé que representen aproximadamente entre el 5 % y el 10 % del mercado de oficinas en 2024. Esta tendencia corresponde a 1.435 nuevos puestos contratados a finales del año pasado, con otros 450 en el primer semestre de este año. Las empresas tecnológicas están a la cabeza, representando el 40% de estos puestos, mientras que sectores más tradicionales como la construcción, el inmobiliario y las finanzas han experimentado una adopción más lenta.
En respuesta, ciudades como Lisboa se están adaptando al crecimiento del teletrabajo mediante la promoción de barrios inteligentes, la mejora de la movilidad y espacios más inclusivos, alineándose con las iniciativas ESG y de responsabilidad social corporativa. Para apoyar el crecimiento sostenible y atraer la inversión extranjera, las empresas invierten cada vez más en soluciones de oficina flexibles. Aproximadamente el 20% de los nuevos puestos de trabajo en la región de Lisboa son creados por nuevas empresas -muchas internacionales- que prefieren espacios de oficina listos para usar.
Nuno Troni, Director de Búsqueda y Selección de Gi Group Holding, afirmó en un comunicado que "el teletrabajo no tiene marcha atrás" y que "las empresas están ajustando sus modelos, y muchas ya están aumentando el número de días de trabajo a distancia por semana". También añadió que "después del salario, las modalidades de trabajo son ahora el factor más importante en las decisiones profesionales" y que "este modelo se ha consolidado como respuesta a la demanda de flexibilidad y bienestar, pero requiere que las empresas desarrollen nuevas formas de reforzar la cultura y conectar a las personas."
Thomas Marra, Country General Manager de Gi Group Holding Portugal, destacó que "el futuro del trabajo será híbrido, más humano y centrado en las personas", afirmando que "el reto para las empresas es equilibrar productividad, bienestar y pertenencia, aprovechando el teletrabajo como una oportunidad para repensar cómo trabajamos, colaboramos y creamos valor."
Maria do Rosário Palma Ramalho, Ministra de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social, asistió a la presentación del estudio, destacando que la flexibilidad y la negociación colectiva son esenciales para construir modelos laborales más equilibrados y sostenibles.
El estudio concluye que el futuro del trabajo dependerá en gran medida de la capacidad de las organizaciones para integrar innovación, cultura y flexibilidad.








