Elliot, una enfermera de 63 años de Southsea, en Hampshire, dijo que le habían avisado de que el avión se había quedado sin tapas protectoras para vasos antes de sufrir la lesión en su vuelo de Bournemouth a Mallorca.
La enfermera mencionó que su experiencia en atención sanitaria le impidió sufrir lesiones más graves; mostró su preocupación, según BBC News, si el accidente hubiera ocurrido con un niño o una persona mayor.
Según Elliot, ella quería tratar su lesión con un paño húmedo o una bolsa de hielo; sin embargo, la tripulación de cabina no parecía tener experiencia ni estar preparada para una situación así.






