Si nos fijamos ahora en los mejores estudiantes, el estudio señala diez municipios —entre ellos Lisboa, Oporto, Braga, Coimbra, Cascais, Oeiras y Aveiro— que concentraban más del 70 % del efecto de sobrerrepresentación entre los estudiantes con mejores resultados.

Desigualdad en la continuación de los estudios

El informe también señala desigualdades en la transición de la licenciatura al máster: la probabilidad de continuar los estudios es del 48,3 % entre los titulados con al menos un progenitor con un título de educación superior, cayendo al 37,1 % en los demás casos.

Valoración de la educación

Las cifras muestran que la educación se valora cada vez más en Portugal y que el mercado laboral refuerza esta misma visión: en 2025, alrededor del 36 % de los trabajadores portugueses ocupaban puestos de trabajo intensivos en conocimiento, ligeramente por debajo de la media europea (1,5 puntos porcentuales menos).

Según el coordinador del estudio, Hugo Figueiredo, el principal reto ya no es el acceso a la educación, sino garantizar itinerarios de éxito para todos, abogando por políticas más específicas y adaptadas a las nuevas realidades demográficas y territoriales.

«En un contexto en el que las desigualdades educativas están adoptando nuevas formas, resulta esencial desarrollar políticas más específicas que integren la nueva realidad estructural de una mayor presencia de estudiantes de nacionalidad extranjera, orientadas a las necesidades de cada territorio y respaldadas por datos empíricos. Esta es la contribución que el Balance Anual de Educación pretende ofrecer: una lectura rigurosa de los avances logrados y de los retos que aún persisten», argumentó Hugo Figueiredo.