Esta conclusión se desprende de un estudio publicado en la revista científica«Nature Human Behaviour», que realizó un seguimiento de 5.227 alumnos de 28 centros educativos del norte de Italia y relacionó la edad a la que crearon su primera cuenta en redes sociales con sus resultados en pruebas estandarizadas de italiano, inglés y matemáticas.
Un equipo de investigadores dirigido por Marco Gui cotejó los datos recopilados entre 2023 y 2024 sobre los hábitos de uso en plataformas como Facebook, Instagram y TikTok con los resultados académicos de los alumnos, con el fin de determinar si existía una relación entre el inicio precoz en las redes sociales y el rendimiento académico.
Los resultados muestran que los alumnos que crearon su primera cuenta en 6.º de primaria, entre los 11 y los 12 años, obtuvieron una puntuación aproximadamente 0,22 desviaciones estándar inferior en italiano y 0,18 desviaciones estándar inferior en matemáticas al llegar a 8.º de primaria, en comparación con sus compañeros que no se unieron a las redes sociales hasta 3.º de ESO o más tarde.
Los autores afirman que una diferencia de 0,2 desviaciones estándar equivale aproximadamente a seis meses de aprendizaje escolar.
La desventaja persistió
Esta desventaja persistió en los años siguientes. En 10.º curso, los alumnos que habían empezado a utilizar las redes sociales antes seguían obteniendo peores resultados en italiano, con una diferencia de 0,22 desviaciones estándar. En comparación, la diferencia en matemáticas se amplió hasta 0,27 desviaciones estándar.
Entre los alumnos que abrieron una cuenta más tarde, en 7.º u 8.º curso, las diferencias fueron menores. Sin embargo, seguían obteniendo peores resultados en italiano y matemáticas en comparación con sus compañeros que no se unieron a las redes sociales hasta a partir de 9.º curso.
Resultados en inglés
Por el contrario, los investigadores no encontraron pruebas de un impacto similar en los resultados en inglés.
El análisis también identificó una asociación entre un uso más frecuente del teléfono móvil y la creación temprana de cuentas en redes sociales.
Los alumnos que declararon consultar sus teléfonos con mayor frecuencia eran más propensos a haberse unido a estas plataformas antes y, de media, obtenían notas más bajas en italiano y matemáticas en el 10.º curso.
Menor supervisión parental
Estos alumnos también experimentaban una menor supervisión parental en lo que respecta al uso de las redes sociales, un factor que, según los autores, podría contribuir a patrones de uso más intensos.
Aunque el estudio, al tratarse de una investigación observacional, no establece una relación directa de causa y efecto, los investigadores consideran que los resultados constituyen una evidencia consistente de una asociación entre el uso precoz de las redes sociales y un menor rendimiento académico en dos asignaturas troncales.
Mayor implicación
Entre las posibles explicaciones citadas se incluyen una mayor implicación con estas plataformas y las frecuentes interrupciones de la atención provocadas por el uso del teléfono móvil, factores que pueden afectar negativamente a la concentración y a los procesos de aprendizaje.
No obstante, los autores hacen hincapié en que los resultados deben interpretarse con cautela, dado el debate científico en curso sobre los efectos de las redes sociales en la educación y el hecho de que otros factores individuales, familiares y escolares también influyen en la trayectoria académica de los alumnos.
No obstante, sostienen que los resultados refuerzan la necesidad de seguir investigando cuál es la edad más adecuada para acceder a las redes sociales y el papel de la supervisión parental en el uso de estas plataformas durante la adolescencia.








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