Se prevé que el plan de transporte escolar dé cobertura a 370 alumnos «que residan en zonas dispersas o aisladas, en las que el uso del transporte público supondría tiempos de espera superiores a 45 minutos o tiempos de trayecto de más de 60 minutos por trayecto».
También se incluyen «los alumnos acogidos a medidas de educación inclusiva que tengan dificultades de movilidad —tal y como se definen en la legislación vigente— y cuya necesidad de transporte haya sido debidamente identificada y validada por la Dirección General de Centros Escolares».
El plan, que supone una inversión total estimada de 679 085,46 euros, abarca también a «los alumnos que se han visto obligados a trasladarse debido al cierre de centros educativos».
El plan «es el resultado de un trabajo colaborativo con los grupos escolares, los operadores de transporte y los consejos parroquiales», y queda «sujeto a ajustes en caso de que se produzcan cambios situacionales, legales o normativos».
El ayuntamiento supervisará la ejecución a través de diversas fases de evaluación, en estrecha coordinación con los grupos escolares y los operadores de transporte.
En cuanto a las ayudas económicas, el ayuntamiento invertirá «14 000 euros en material didáctico y 197 000 euros en subsidios para comidas», lo que beneficiará a aproximadamente 1 000 alumnos clasificados en los niveles A y B (correspondientes a los niveles 1 y 2 de la Seguridad Social).
La ayuda para comidas incluye una «reducción del 25 % para los hogares con dos hijos en el sistema escolar, y una reducción del 50 % para las familias con tres o más hijos en el sistema escolar». Se estima que esta medida beneficiará a unos 521 alumnos, lo que supone un incremento de los gastos relacionados con las comidas de unos 20 000 euros con respecto al año anterior.
La ayuda incluye «la puesta en marcha del acceso gratuito al componente “Actividades y Apoyo a la Familia” (AAAF) en las guarderías, que abarcará a unos 799 niños».









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