La recomendación, publicada en el Diário da República, esboza la posición de la CNE sobre la IA en la educación, destacando los beneficios potenciales para el aprendizaje y las ganancias administrativas, al tiempo que advierte de una integración acrítica y desordenada.

En cuanto a la pedagogía, el órgano consultivo del Ministerio de Educación sugiere introducir la alfabetización en IA desde las primeras etapas de la escolarización "de forma progresiva y adecuada a las etapas de desarrollo", utilizándola como herramienta para reforzar alfabetizaciones tradicionales como la lectura, la escritura y el cálculo.

Contra el riesgo de atrofia cognitiva

Advirtiendo contra el riesgo de "atrofia cognitiva" -cuando los alumnos delegan en la IA procesos que en cambio deberían interiorizar-, la CNE subraya que estas herramientas no deben servir como sustituto del "esfuerzo intelectual necesario para construirlas".

La CNE insiste en que se establezcan directrices pedagógicas claras para definir cuándo el uso de la IA fomenta el desarrollo de los estudiantes y cuándo obstaculiza el desarrollo de competencias esenciales, salvaguardando la autonomía cognitiva al tiempo que se aprovechan las ventajas de la tecnología.

Pensando en los estudiantes, la CNE también recomienda, como una de varias medidas urgentes, que las políticas destinadas a promover el bienestar escolar aborden específicamente los riesgos que la dependencia tecnológica supone para la salud mental de los estudiantes.

Revisar los programas de formación del profesorado

En cuanto a los profesores, los expertos abogan por revisar los programas de formación inicial del profesorado para que sea obligatorio integrar módulos de alfabetización en IA que abarquen la alfabetización digital, el pensamiento computacional, la alfabetización crítica en datos y la ética de la IA; también piden que se invierta en programas de desarrollo profesional continuo.

En cuanto a las infraestructuras y la soberanía digital, la CNE subraya que el acceso universal a la conectividad en todos los entornos educativos, así como el acceso a equipos digitales de alta calidad para todos los estudiantes, son imperativos. Para ello, sugiere poner en marcha un plan de mantenimiento y actualizaciones continuas que evite la obsolescencia de hardware y software.

Dependencia tecnológica

Expresando su preocupación por la dependencia tecnológica externa, la CNE aboga por la adopción preferente de aplicaciones de código abierto y auditables, en concreto aquellas que permitan el seguimiento y explicación de los modelos integrados de IA y ofrezcan capacidades de configuración para los profesores.

Según los consejeros -que también recomiendan la creación a medio plazo de una nube educativa nacional- este enfoque es el que "mejor concilia la innovación pedagógica, la transparencia y el control público de las herramientas utilizadas en los centros educativos".

Otra dimensión abordada en la recomendación de la CNE se refiere al uso de la IA como apoyo a las tareas administrativas. En este contexto, los expertos subrayan la necesidad de garantizar que ninguna decisión con un impacto significativo en la vida de los estudiantes se tome basándose únicamente en sistemas automatizados de IA; en su lugar, insisten en la absoluta necesidad de una validación humana cualificada y en el derecho de apelación.

Cuestiones éticas

En cuanto a las cuestiones éticas y de supervisión, el documento destaca la necesidad de transparencia algorítmica en los contratos con los proveedores de tecnología para el sistema educativo, así como garantías de que los dispositivos y aplicaciones utilizados en los entornos escolares no rastreen indebidamente datos de menores.

En septiembre, el Gobierno creó un grupo de trabajo dedicado a "Lo digital y la IA en la educación" para estudiar y presentar propuestas sobre el papel de las tecnologías digitales en la educación en Portugal.