Desde su entrada en vigor en julio de 2021 hasta finales de junio de 2026, los ingresos acumulados procedentes de este gravamen, fijado en dos euros por pasajero en vuelos comerciales, ascendieron a 266,58 millones de euros; de esta cantidad, el organismo regulador ya ha transferido 258,58 millones de euros al Fondo Medioambiental.

La recaudación durante los primeros seis meses del año reflejó la estacionalidad del sector de la aviación y el aumento del tráfico al inicio de la temporada de verano. En mayo y junio se registraron las mayores recaudaciones de las compañías aéreas por parte del organismo regulador dirigido por Ana Vieira da Mata, con un total de 7 millones de euros y 6,6 millones de euros, respectivamente. Por el contrario, enero registró el volumen mensual de ingresos más bajo del semestre, con 3,9 millones de euros. De los fondos recaudados entre enero y junio, la ANAC ya ha transferido 30,5 millones de euros al Fondo Medioambiental.


Las compañías aéreas y los propietarios u operadores de aeronaves se encargan del proceso de liquidación de las tasas y comunican trimestralmente a la ANAC los datos que justifican los importes calculados, junto con las exenciones concedidas. El marco jurídico prevé reducciones de las tasas para las aeronaves que utilicen combustibles con una menor huella de carbono. La totalidad de los ingresos netos se destina al Fondo Medioambiental, reteniéndose únicamente una fracción marginal para cubrir los gastos administrativos del regulador, y los fondos se destinan a financiar políticas públicas para descarbonizar el transporte público y la investigación sobre la transición energética del sector de la aviación
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