El recubrimiento ralentiza el deterioro y reduce la pérdida de alimentos tras la cosecha, y la innovación pretende convertir los excedentes alimentarios en una herramienta para mejorar la seguridad alimentaria. El enfoque se centra en las pérdidas que se producen después de la cosecha pero antes del consumo. Los investigadores afirman que reducir el deterioro podría mejorar el acceso a los alimentos sin aumentar la producción.
Créditos: Getty Images; Autor: @Didier Marti;
El desperdicio de alimentos contribuye en gran medida a la inseguridad alimentaria, por lo que las tecnologías de conservación son fundamentales. El sistema se fabrica a partir de compuestos naturales derivados de residuos alimentarios, y funciona protegiendo los productos de los microbios que causan su deterioro.








