Portugal está trabajando actualmente en la transposición a la legislación nacional de la Directiva de la UE sobre transparencia salarial. La normativa europea tiene por objeto proporcionar a los trabajadores más información sobre los salarios y contribuir a reducir la discriminación salarial entre hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo o un trabajo de igual valor.

Se ha interpretado de forma generalizada que uno de los cambios implicaría que los candidatos pudieran ver el salario o el rango salarial directamente en las ofertas de empleo. Sin embargo, la propuesta del Gobierno portugués no llega tan lejos.

Según informa ECO, el borrador de la propuesta solo establece que se debe informar a los candidatos sobre el salario inicial o el rango salarial antes de firmar un contrato de trabajo. Esto significa que las empresas no tendrían necesariamente que revelar el salario en el anuncio de empleo, ni siquiera antes de la entrevista.

Esto difiere ligeramente de la redacción de la directiva de la UE. Según la normativa europea, los candidatos tienen derecho a recibir información sobre el salario inicial o el rango salarial con la antelación suficiente para permitir una negociación informada y transparente. La directiva establece que esta información puede facilitarse en el anuncio de empleo, antes de la entrevista o de cualquier otra forma.

Otro cambio importante es que los empleadores ya no podrán preguntar a los candidatos cuánto ganan o ganaban en su empleo actual o en empleos anteriores. Se espera que la propuesta portuguesa introduzca esta norma en su totalidad.

Los trabajadores también tendrían un mayor acceso a la información sobre los salarios dentro de su empresa. Según la propuesta, los empleados podrían solicitar información sobre su propio nivel salarial, así como sobre los niveles salariales medios, desglosados por género, de los trabajadores que realizan un trabajo de igual valor. Los empleadores dispondrían de dos meses para facilitar la información solicitada.

Las empresas con al menos 50 empleados también tendrían que dar a conocer los criterios que utilizan para determinar los salarios, los niveles salariales y la progresión salarial. Estos criterios tendrían que ser objetivos e iguales para hombres y mujeres.

Las empresas más grandes se enfrentarían a requisitos de información adicionales. Según el análisis de ECO sobre la propuesta del Gobierno, las empresas con al menos 250 empleados tendrían que informar anualmente sobre sus diferencias salariales por razón de género, mientras que aquellas con entre 150 y 249 empleados lo harían cada tres años. Las empresas con entre 50 y 149 empleados también quedarían incluidas con el tiempo, y se prevé que su primer plazo de presentación de informes sea en 2031.

La propuesta también invalidaría las cláusulas que impiden a los trabajadores hablar de sus salarios o revelarlos, lo que daría a los empleados mayor libertad para hablar de remuneración.

Las nuevas normas aún no son definitivas. Portugal no cumplió el plazo del 7 de junio para transponer la directiva europea, y el proyecto del Gobierno aún debe pasar por el proceso legislativo, incluyendo el Parlamento y el presidente de la República. Esto significa que algunos detalles aún podrían cambiar antes de que las nuevas normas se conviertan en ley.

Para quienes busquen un nuevo empleo, los cambios deberían suponer una mayor transparencia en materia salarial. Sin embargo, según la propuesta portuguesa en su estado actual, esto no implica necesariamente que el salario aparezca indicado directamente en todos los anuncios de empleo.