Los cambios forman parte de una reforma más amplia de la normativa portuguesa sobre alquileres urbanos, aprobada por el Gobierno y remitida al Parlamento. Las medidas aún deben ser aprobadas por el Parlamento antes de que puedan entrar en vigor.

Según la propuesta, los propietarios podrían rescindir los contratos de alquiler de duración indefinida cuando, debido a obras de renovación o restauración de gran envergadura, sea necesario desalojar la vivienda. El plazo de preaviso se reduciría de los cinco años actuales a tres años.

Indicadores estadísticos

El Gobierno también quiere modificar la forma en que se definen las obras importantes de renovación o restauración. En lugar de basarse en los criterios urbanísticos y administrativos existentes, el nuevo sistema tendría en cuenta el coste de las obras, calculado a partir de indicadores estadísticos.

También se proponen cambios en materia de indemnización y realojamiento cuando los inquilinos deban abandonar sus viviendas debido a este tipo de obras.

Los propietarios y los inquilinos podrían acordar bien una indemnización económica, bien un realojamiento. Según la propuesta, la indemnización equivaldría a dos años de alquiler, sustituyendo el importe mínimo actual vinculado al valor catastral del inmueble.

Si ambas partes acuerdan el realojamiento, el arrendador tendría que proporcionar un alojamiento alternativo en condiciones similares a las de la vivienda actual del inquilino. Esto incluiría factores como la ubicación, el alquiler, los gastos asociados y la duración restante del contrato de alquiler.

El plazo de que disponen los propietarios y los inquilinos para llegar a un acuerdo también se reduciría de 60 a 30 días. Si no se llega a un acuerdo, se aplicaría una indemnización equivalente, como mínimo, a dos años de alquiler.

Reforma del alquiler

La propuesta mantiene una protección adicional para los inquilinos de más edad y más vulnerables. Cuando un inquilino tenga 65 años o más, o una discapacidad certificada superior al 60 %, deberá proporcionársele un alojamiento alternativo adecuado si no se llega a un acuerdo entre ambas partes. En ese caso, habría que firmar un nuevo contrato de alquiler de duración indefinida.

Las normas propuestas también abarcan situaciones en las que los inquilinos deban abandonar temporalmente sus viviendas mientras se realizan obras de mantenimiento del inmueble.

En estos casos, los propietarios podrían exigir a los inquilinos que desocupen la vivienda durante el tiempo necesario para completar las obras, hasta un máximo de 180 días. Los inquilinos deberían recibir un preaviso de al menos tres meses antes de abandonar temporalmente la vivienda.

Estos cambios forman parte de una reforma mucho más amplia del mercado del alquiler en Portugal. El Gobierno ha afirmado que su objetivo es aumentar el número de viviendas disponibles para el alquiler y dar a los propietarios mayor confianza a la hora de poner sus inmuebles en el mercado, al tiempo que se mantienen las garantías para los inquilinos vulnerables.

Otras medidas incluidas en la reforma general del mercado del alquiler abordan cuestiones como los retrasos en el pago del alquiler, las fianzas, los pagos anticipados del alquiler, las renovaciones de contrato y los contratos de alquiler más antiguos.

Los cambios propuestos en relación con la rescisión de los contratos de alquiler se han presentado al Parlamento y, por lo tanto, aún no han entrado en vigor.