La empresa de transporte presentará los principales conceptos técnicos del proyecto en la Ordem dos Engenheiros a las 16:00 horas, en los que explicará cómo pretende reconstruir o rediseñar el sistema, que permanece fuera de servicio desde la tragedia del 3 de septiembre de 2025.

Esta presentación tiene lugar apenas unos días antes del primer aniversario del accidente, mientras aún están pendientes las investigaciones sobre las causas del mismo y sobre quiénes podrían ser considerados responsables.

Según Carris, el nuevo proyecto deberá encontrar un equilibrio entre la mejora de la seguridad y el carácter histórico de la ruta de la Glória, teniendo en cuenta la seguridad, la ingeniería, el uso del espacio público, la experiencia de los pasajeros y el patrimonio. Su objetivo es garantizar que cualquier nuevo sistema siga estando estrechamente vinculado a la Calçada da Glória y conserve la identidad que ha convertido al funicular en uno de los monumentos más conocidos de Lisboa.

Solución técnica

El futuro del funicular de la Glória ha sido objeto de debate desde el accidente, y el Ayuntamiento de Lisboa ha creado un grupo de trabajo especializado para buscar una nueva solución tecnológica.

Este grupo está formado por expertos del Laboratorio Nacional de Ingeniería Civil (LNEC), del Instituto Superior Técnico y de la Ordem dos Engenheiros, y su objetivo es encontrar una forma de restablecer el servicio cumpliendo al mismo tiempo unos requisitos de seguridad más estrictos y protegiendo el valor histórico del lugar.

Carris aún no ha revelado todos los detalles técnicos de la propuesta, ya que se espera que la reunión de hoy ofrezca la indicación más clara hasta la fecha sobre cómo la empresa tiene previsto seguir adelante.

El operador ya ha subrayado anteriormente que la respuesta no puede considerarse únicamente como un proyecto de ingeniería, dada la importancia del funicular de la Glória para el espacio público circundante y para el patrimonio de Lisboa, y ha añadido que los trabajos que se están llevando a cabo tras el accidente tienen por objeto reforzar las normas de seguridad en todos los ascensores y funiculares históricos de la ciudad.

Investigación del accidente

El 3 de septiembre se produjo el accidente cuando el funicular de Glória descarriló mientras descendía por la empinada Calçada da Glória, lo que causó la muerte de 16 personas y dejó 24 heridos.

Con el fin de determinar exactamente lo ocurrido, se iniciaron posteriormente investigaciones técnicas y penales por separado.

Según informó Público el 28 de agosto, el antiguo director de mantenimiento de Carris y el propietario de la empresa encargada del mantenimiento del funicular de la Glória han sido declarados sospechosos formales en la investigación penal.

El periódico afirma además que se espera que la fiscalía presente cargos antes de que termine el año, y que varias personas podrían enfrentarse a acusaciones de infracciones agravadas de las normas de seguridad.

Además, los investigadores creen que los frenos podrían haber sido ajustados deliberadamente para que ya no impidieran el descenso del vehículo, lo cual es uno de los aspectos que se están examinando en relación con el motivo por el que el conductor, André Marques, no pudo detener el vehículo a pesar de haberlos accionado.

No obstante, cualquier responsabilidad penal dependerá en última instancia de las conclusiones de la investigación en curso y de los posteriores procedimientos judiciales.

Normativa jurídica

Este accidente también ha puesto de manifiesto dudas sobre el marco jurídico que regula los funiculares y ascensores históricos de Lisboa.

Desde entonces, el Gobierno ha aprobado un nuevo régimen jurídico para el transporte ferroviario, diseñado en parte para subsanar las lagunas que afectan a sistemas como los funiculares y los ascensores, a raíz de las dudas sobre si la legislación vigente ofrecía un marco adecuado para la regulación y la supervisión de algunos de estos sistemas de transporte de pasajeros.

Carris ha defendido anteriormente que debe establecerse claramente la responsabilidad en materia de regulación técnica y de seguridad, señalando el papel de las autoridades nacionales de transporte en la supervisión de dichos equipos.

Fuera de servicio

Por el momento, el funicular de Glória permanece cerrado, y Carris sigue prestando un servicio sustitutivo para los pasajeros.

Según la información actual de la empresa, la línea de autobús 51E entre Glória y Largo do Carmo constituye el servicio alternativo mientras el funicular no esté disponible.

Por lo tanto, la presentación de hoy supone un paso importante a la hora de decidir cuál será el futuro de uno de los emblemas del transporte más reconocibles de Lisboa.

Casi 12 meses después del accidente, Carris se dispone a presentar una nueva visión para el Glória, que deberá satisfacer unas expectativas de seguridad considerablemente más exigentes sin romper el vínculo histórico entre el funicular, la Calçada da Glória y la capital.